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Colombia: 21% de los menores bogotanos toma trago, reveló un estudio de la Secretaría de Salud

mayo 8, 2010

El reporte también mostró que unos 70 mil adolescentes, de entre 12 y 17 años, fuman cigarrillo mientras que más 25 mil consumen drogas ilegales como marihuana o cocaína.

Las alarmas en Bogotá están prendidas ante el gran número de menores, de los 12 a los 17 años, que fuman cigarrillo (70.410) y consumen marihuana o cocaína (25.534). De estos, más de 14 mil (2% del total de la población de esta edad) ya registran un consumo abusivo o dependiente de algunas de las dos últimas drogas ilegales.

Las autoridades de salud, además, han advertido con bastante preocupación que otro 21% de ese grupo de menores (152.210) consumió una o más veces alcohol en el último mes. Y que, incluso, otros 47.984 toman trago en volúmenes perjudiciales para su salud y desarrollo.

Estas son algunas de las revelaciones que contiene el ‘Estudio de consumo de sustancias psicoactivas en Bogotá 2009’, efectuado por la Secretaría Distrital de Salud (SDS) con el apoyo del Ministerio de la Protección Social y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y que el alcalde, Samuel Moreno, divulgará a finales del presente mes.

Para hacer esta radiografía -una de las más grandes sobre el consumo de las sustancias legales (cigarrillo y licorres) e ilegales (marihuana, cocaína, basuco y éxtasis, entre otras) en Bogotá- la SDS contrató al Centro Nacional de Consultoría que aplicó una encuesta a una muestra de 6.617 personas de 12 a 65 años, entre el segundo semestre del 2008 y el primero del 2009.

El estado de alarma de las autoridades de salud parte de la circunstancia de que el consumo de licores o sustancias ilegales antes de los 15 años “genera en los menores un 50% de probabilidad de que se pierda un buen proyecto de vida”, expresó el secretario Distrital de Salud, Héctor Zambrano.

El neurólogo Germán Pérez explicó que “el uso del alcohol u otras sustancias psicoactivas desde temprana edad altera el normal desarrollo del cerebro, y se asocia con la generación de sus conductas violentas o agresivas”.

El asunto podría ser peor, si se tiene en cuenta que el estudio de la Corporación Nuevos Rumbos -sobre consumo de alcohol en menores hecho en el 2008 en nueve ciudades– arrojó que la población menor en riesgo de abuso de los licores es del 26,3%, es decir, 5,3 puntos más que el porcentaje hallado por la SDS. Y que la edad de inicio del consumo es a los diez años.

En cualquier caso, las cifras de menores consumidores son dicientes. “Un adolescente cuando toma trago, no se toma uno sino varios hasta embriagarse. Y las investigaciones señalan que esos consumos interfieren en el desarrollo de los cerebros y que abren el camino al consumo de otras sustancias”, dijo el director de Nuevos Rumbos, Augusto Pérez.

La encuesta de la SDS identificó que no obstante las restricciones que tienen estos jóvenes para la compra de licores y demás sustancias, declararon que no les resulta difícil conseguir bebidas alcohólicas, marihuana, cocaína, éxtasis, basuco y tranquilizantes.

Tampoco las campañas preventivas han servido, porque estos menores -según el estudio- no consideran como “gran riesgo” beber, consumir marihuana, cocaína y basuco una o más veces.

Hoy, 584 mil bogotanos se exceden en el licor

En Bogotá hay cerca de 1,9 millones de personas, entre los 12 y 65 años, que consumen bebidas alcohólicas, pero 584 mil lo hacen de manera perjudicial.

En este grupo de afectados por los consumos alcohólicos, 440 mil son hombres y 144 mil mujeres. Por lo menos 58 mil de ellos tienen problemas de alcoholismo, según el “Estudio sobre consumo de sustancias psicoactivas en Bogotá 2009”, de la Secretaría Distrital de Salud (SDS).

La población de los estratos 5 y 6 reporta un mayor porcentaje de bebedores (55%). Sin embargo, los consumos más excesivos y riesgosos los presentan los habitantes del estrato 1.

Las zonas que más concentran la población que toma trago en cantidades riesgosas son las de Santa Fe (147.788 personas), San Cristóbal (98.332), Fontibón (85.099) y Usme (72.684). Aunque por tasas, según la concentración de población, las más altas de consumo están en Suba (42,26%) y Usaquén (41%). En contraste, las más bajas se encuentran en Usme y Sumapaz (28,9%).

Por otro lado, el estudio indagó sobre el consumo de tabaco en la ciudad. Encontró que en Bogotá hay 1,2 millones de fumadores, más hombres (800 mil) que mujeres (400 mil), según el estudio “Consumo de sustancias psicoactivas en Bogotá 2009”, de la Secretaría Distrital de Salud (SDS).

En la ciudad se empieza a fumar, en promedio, a los 17 años, aunque un 25% de los encuestados declaró que ese inicio había sido a los 14 años.

El grupo de población que más fuma corresponde a las edades entre los 25 y 34 años y ese consumo desciende en edades mayores.

Sustancias ilegales se usan más en estratos altos

En la ciudad hay 145 mil consumidores de sustancias ilícitas (marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis , LSD, heroína, hongos o inhalables) que representan el 2,8% del total de la población entre los 12 y 65 años.

De esta población consumidora, más de una tercera parte (53.500) presenta problemas de dependencia o adicción a algunas de esas drogas ilegales, según el estudio sobre el consumo de sustancias psicoactivas 2009, de la Secretaría Distrital de Salud (SDS).

Quienes más señalaron esos consumos y que los hicieron en el último año fueron las personas del estrato 4, seguidas por las de los estratos 5 y 6.

Sin embargo, en la encuesta figura que el número más alto de consumidores se encuentra en las zonas sur occidental y centro de la ciudad: Kennedy, Bosa, Puente Aranda, Santa Fe y Los Mártires.

La marihuana es la que más se consume (125 mil personas) y la edad de inicio es a los 18 años en promedio. El mayor uso se concentra en el estrato 3, con 15. 568 casos de abuso.

La cocaína es la segunda sustancia ilegal más consumida en la ciudad (28 mil personas). La edad de inicio es a los 18,5 años -según el estudio- y su uso resulta relativamente más alto en los estratos 3, 5 y 6.

El basuco se consume menos (siete mil personas), pero reporta el mayor número de adictos (seis mil).

El éxtasis que reportó 12.540 consumidores (0,24% de los encuestados) tiene mayor uso entre los 18 y 24 años y en los estratos 4, 5 y 6 .

El uso de tranquilizantes sin prescripción es otro consumo indebido al cual acudieron, en el último año, 10.339 habitantes. Otras sustancias como la heroína, el estudio reconoce que no estableció su real dimensión.

‘En una cuadra hay ocho ollas’

“Yo fui un jíbaro que vendía, sobre todo, basuco en Kennedy. Mi línea (olla) operaba con cuatro personas. Trabajaba de noche en el parque. Los demás se turnaban la venta en el día, desde las siete de la mañana. Ya no se necesita el ‘gancho’ de regalar droga, para extender el consumo y la venta. Los muchachos ya saben donde están las ollas. En el barrio Class, por ejemplo, hay ocho en una cuadra; en Roma, dos por cuadra. A mí me entregaban una cantidad de ‘bombas’ (papeletas) para venderlas. Me hacía entre 300 mil y 380 mil pesos por noche. Entre los clientes que me llegaban diariamente, había 20 menores de edad. Uno de ellos era un niño de 12 años, consumidor de basuco. No me preocupaba porque también fumaba basuco, y lo que me ganaba era para comprar más papeletas. La venta de droga ha seguido creciendo, porque está al alcance y resulta barata.Un gramo de basuco cuesta dos mil pesos; de cocaína, entre cinco mil y siete mil; el ‘moño’ de marihuana vale dos mil y puede salir por menos”.

Reorientan plan de prevención

El secretario Distrital de Salud (SDS), Héctor Zambrano, anunció que el plan de prevención de drogas en la ciudad será reorientado. Más de 15 mil millones de pesos serán invertidos en programas que involucrarán más a la familia y se trabajará con ella a través de Salud a su hogar y desde los colegios. Se reforzará, también, la batalla contra el microtráfico. El asesor del Programa de Prevención contra las drogas de la Alcaldía Mayor Miguel Bettin, y la especialista en farmacodependencia Ruby Escavita habían coincidido en afirmar que una de las causas del consumo de drogas en menores se debe a que los papás ya no forman ni controlan a sus hijos. Escavita agregó que la sociedad se ha vuelto más permisiva con esos consumos nocivos.

Ciudad donde se fuma y bebe más

El consumo del alcohol en Bogotá (36,2% de la población entre 12 y 65 años) supera levemente el promedio nacional (34,7%), pero está por debajo de Boyacá (46,8%), Cundinamarca (41,6%) y Medellín (41%).

En cuanto al cigarrillo, el consumo en la capital (22,8%) supera el promedio nacional (17%). En relación con las sustancias ilegales, el uso de la marihuana (2,4%) es casi igual que el promedio nacional (2,3%), pero inferior al de Medellín (5,26%) y Cali (3,8%). El uso de cocaína es menor en Bogotá (0,54%) frente al de Medellín (2,05%), San Andrés (1,2%), Cali y Yumbo (0,86%), según el estudio.

LUCEVÍN GÓMEZ E.
REDACTORA DE EL TIEMPO

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